La cruz es una de las figuras de poder más socorridas por los tarotistas, pero la referencia concreta a la cruz cristiana es escasa. Esta es una tirada que tiene su origen y vocación en la cruz de los cristianos, y se compone (con sorpresa para algunos) de 13 Arcanos. La izquierda se relaciona con el pasado; la derecha, con los obstáculos de la vida, y lo superior con los sueños y los ideales.
Uno de los lugares comunes que se ha difundido acerca del Tarot es su supuesta relación con la magia negra y los ritos paganos. Rumores que pasan por alto su vinculación directa con la Torah, la cábala y la imaginería cristiana. El Arcano 20 – El Juicio habla tanto sobre el veredicto de Dios en el Juicio Final como Su observancia de la justicia de cada uno nuestros actos; El Sumo Sacerdote o El Papa es otra figura de autoridad espiritual en la iconografía católica que se ha trasladado a las cartas del Tarot.Incluso la figura de El Colgado es una evocación del suplicio y la redención inherentes a la cruz.

Quizá por ello es que hay pocas referencias concretas a los ritos cristianos en las prácticas del Tarot, aunque la cruz en una figura presente en numerosas tiradas. Esta es, hasta donde sabemos, la única tirada que se refiere concretamente a la cruz cristiana.
La tirada de la Cruz de los 13 Arcanos parecería, además de conciliar al Tarot con una de las religiones más difundidas, redimir al concepto del número 13.
Cabalísticamente, el 13 carece de la mala fama que las supersticiones vulgares le han adjudicado. Por una parte, relaciona al individuo con la Santísima Trinidad (1+3), y es la cifra del conocimiento absoluto (1+3=4). En ambos casos, se trata de una cifra relacionada con el conocimiento y una visión superior de las cosas. Por ello, es un número que dentro de los Arcanos se ha adjudicado a La Muerte, símbolo de la destrucción necesaria para acceder a un nivel superior, a una vida nueva, a un orden más benigno.
Para realizar la Tirada de la Cruz de los 13 Arcanos, el tarotista mezcla el mazo, lo entrega al consultante y le pide que elija 13 cartas, y las coloque una por una sobre la mesa. Una vez que quedan las 13 cartas sobre la mesa, el Tarotista acomoda las cartas formando esta figura, en el orden en que se han numerado:

De la carta 1 a la 5, el brazo horizontal de la cruz. Del Arcanos 6 al 13, el eje vertical. La carta número 4 es el punto de intersección de ambos ejes.
Por razones obvias, la carta 4 representa al Consultante (1+3).
De la carta 1 a la 3, se resume su vida pasada. Las cartas 1 y 2 representan, respectivamente, infancia y adolescencia. La carta 3, el pasado inmediato y la problemática que ha llevado al Consultante a solicitar consejo al Tarot.
Las cartas 8 a la 13 señalan el futuro inmediato si el consultante no cambia su actitud o realiza algún esfuerzo para cambiar su circunstancia.
La carta 6, en la punta de la cruz, señala a lo que el consultante aspira: sus metas inmediatas, sus sueños y aspiraciones.
La carta 7 indica las acciones a realizar para que ese sueño sea posible. El 7 es una cifra que siempre se ha relacionado con el trabajo y el estudio.
(La suma de estas dos cartas superiores, el sueño y su realización, 6 y 7, nos da 13.)
Finalmente, la carta número 5 indica los obstáculos a los que el consultante se enfrenta para realizar su meta.

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