Una de las tiradas que se hunde en las raíces primigenias del Tarot: el antiguo Egipto y sus dioses. Toth, con su cabeza de Ibis, era el corazón, la lengua y la mente de Rah, el Sol. Toth era el encargado de traducir al lenguaje de los hombres los mandatos del Sol. Es una tirada que no se detiene en contemplaciones: le indica al Consultante lo que debería preguntar, le señala dos opciones para salir de sus problemas, indica un designio sobre el cual reflexionar, señala aquellos aspectos de su vida que están fuera del control del consultante. Es una tirada llena de respuestas duras.
Aunque algunos recomiendan realizar la Tirada de Toth con un mazo de Tarot egipcio (que tiene variaciones importantes en relación con los mazos más tradicionales, basados en el de Marsella), lo cierto es que se trata de una tirada que puede ser realizada con cualquier mazo de Tarot, siempre que se respete la secuencia y figura que los Arcanos deben describir, y se sea honesto en la interpreración de sus rara vez conciliadores resultados.
La Tirada de Toth no se realiza para responder a una pregunta concreta, sino para ser analizado por el Tarot, y recibir su consejo, que nunca es amable, pero si necesario.

En El Libro Egipcio de los Muertos, en el que se describe el juicio que cada alma recibe tras la muerte, Toth asume el papel del escriba, que registra el testimonio del alma y lo trasmite a Ra, quien decide si el peso de las malas acciones sobrepasa al del corazón del enjuiciado. Toth es también el encargado de trasmitir la sentencia al alma.
De esa misma manera, en la Tirada de Toth, el tarotista se convierte en el traductor de los juicios del Tarot.
El Consultante se somete voluntariamente al escrutinio de su alma por parte de los Arcanos, y recibe a través del Tarotista no lo que desea saber, sino lo que debe saber para llevar el control de su vida: lo que puede cambiar y lo que no.
Para realizar esta tirada se hace lo siguiente:
El Consultante mezcla las cartas, y deja el mazo sobre la mesa.
El Tarotista toma el mazo, y coloca las cartas empezando por la carta en el parte superior del mazo, en el orden numérico y formando la figura que se muestra:

La interpretación se realiza de la siguiente manera, en paquetes de tres cartas:
Cartas 2,1,3. La naturaleza del consultante y la pregunta que debe serle respondida. La carta 1 simboliza la pregunta. Las carta 2 los aspectos positivos del consultante; la 3, los negativos.
Cartas 13,9,5: Primera posible solución a la pregunta. Una alternativa de solución al problema que aqueja al Consultante
Cartas 4,8,12: Segunda posible solución. Otro camino para salir adelante
Cartas 14,10,6: Las palabras que el Tarot dirige al Consultante. Quizá la parte más importante de la tirada. Equivale a la sentencia de Ra traducida por Toth. Un consejo que más vale escuchar atentamente
Cartas 7,11,15: Estas tres cartas representan aquellos elementos, personas o hechos fuera del control del Consultante, y ante lo que debería resignarse

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